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Fortalecimiento del sector del libro

Ilustración Javier Zabala

Igual de necesarias que las medidas que contribuyen a formar nuevos lectores, y mantenerlos en el tiempo, son aquellas otras que persiguen fortalecer y dinamizar un sector del libro que, no lo olvidemos, en España es la principal industria cultural y, en términos de producción de ejemplares, una de las más importantes del mundo, beneficiada sin duda por la posición que ocupa el castellano en el mundo.

En España contamos con una gran bibliodiversidad temática y lingüística. Desde mediados de los años 80, de hecho, existen apoyos públicos a la edición de libros de alta relevancia cultural y alcance comercial más reducido. Pero junto a esta labor más tradicional, centrada en la oferta editorial, el presente Plan se ha propuesto ejecutar también otras medidas cuyo objetivo es incentivar la cohesión de todos los agentes que conforman la cadena del libro (creadores, agentes, editores, distribuidores y libreros).

La razón es evidente: un sector del libro más coordinado, que aproveche las ventajas que proporcionan las nuevas tecnologías, y en el que las librerías centren parte de sus esfuerzos en la prescripción de libros y el desarrollo de actividades de dinamización cultural dentro de sus comunidades, contribuirá a una mayor eficacia en el uso de los recursos y, en último término, mejorar las condiciones que posibilitan la lectura.

4.1. Búsqueda de sinergias

En el sector del libro actúan diversos gremios y asociaciones que representan los intereses de cada uno de los eslabones de la cadena. Potenciar las relaciones entre ellos, localizar aquellos ámbitos en que se puede mejorar la colaboración, es una labor que no sólo es responsabilidad de dichas asociaciones sino también de los poderes públicos.

De esta manera, con una adecuada colaboración público-privada, las sinergias que se alcancen darán sin duda como resultado un sector del libro más fuerte y unido, lo que redundará en beneficio de los lectores y de los objetivos del Plan.

  • Creación de un grupo de trabajo sobre jornadas nacionales del sector del libro.
  • Apoyo a Congresos, Encuentros y simposios para profesionales.
  • Apoyo a proyectos que fomenten la colaboración entre distintos agentes.

4.2. Fomento de las nuevas tecnologías

El imparable ascenso en el uso de las nuevas tecnologías es ya una realidad en el sector del libro. Así, por ejemplo, ya es posible conocer en tiempo real cómo se está comportando determinado libro en todas las librerías del país, lo cual permite a un librero determinado mejorar su estrategia comercial, al editor conocer dónde tiene más éxito su oferta editorial y al distribuidor trabajar de una manera más eficiente. Es este solo un pequeño ejemplo de los beneficios derivados de la reconversión del sector; a pesar de los importantes pasos que se han dado hasta el momento, los poderes públicos deben seguir apoyando aquellos proyectos que apunten hacia la transición definitiva del sector del modelo analógico al digital.

  • Impulso de la reconversión del sector al modelo digital.
  • Apoyo a las iniciativas en la UE para la reducción del IVA de los libros en formato digital.
  • Mejora de la formación de los profesionales del sector en materia de innovación.

4.3. Potenciación de la labor cultural y prescriptora de las librerías

El artículo 7.1. de la Ley 10/2007 señala que los poderes públicos tendrán en cuenta a las librerías no solo como lugares de venta sino también en su calidad de agentes culturales. Ciertamente, solo una potente de red de librerías permite al ciudadano disponer de una oferta editorial amplia y plural, pero es que además, como último eslabón de la cadena, las librerías son las que tienen el contacto directo con los lectores y las encargadas, en muchas ocasiones, de prender la pasión por la lectura en las comunidades donde se hallan.

Así, con el objeto de desarrollar ambas facetas, se reforzarán algunas medidas que han nacido hace pocos años; por un lado, el Sello de Calidad para Librerías (un proyecto compartido por el Ministerio y los libreros, distribuidores y editores) y, por otro, una línea de ayudas en concurrencia competitiva específica para estos establecimientos.

  • Apoyo a acciones de dinamización cultural por parte de las librerías.
  • Impulso del Sello de Calidad para Librerías.
  • Proyectos que mejoren los vínculos entre las librerías y otros agentes del sector.
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